Como en París, pero en una
esquinita de tu barrio.
Una cocina viva, creativa, en movimiento y respirando.
Colecciones gastronómicas que cambian con las estaciones, los productos y nuestra curiosidad.
No buscamos estrellas. Anhelamos sonrisas.
Cada visita, un nuevo descubrimiento.
Nuestra cocina cambia, prueba, aprende y vuelve a empezar.
Busca sabores y combinaciones que nunca hubieras pensado dentro de un croissant.
Conservamos aquellas creaciones que ya forman parte de nuestra historia y abrimos espacio para nuevos productos, sabores e ideas.
Cada colección nace de una estación, de un ingrediente o, simplemente, de nuestra inquietud creativa.
No copiamos recetas de colegas. Construimos nuestro propio camino.
Otras estarán aquí por un instante.
Hay momentos que merecen convertirse en una experiencia.
Aznavour también puede transformarse en una mesa distinta. Creamos encuentros, degustaciones y experiencias gastronómicas en las que cada preparación forma parte de una historia.
A veces será una colección especial. Otras, una conversación, una celebración o una noche que no volverá a repetirse.
Queremos que vengas a recordar.
No es un lugar,
es un concepto.
Hoy, en una amorosa esquinita de Vicente López. Aznavour nació del deseo de crear un lugar cercano, cálido y diferente.
Una Maison donde el café, los croissants y la conversación conviven con la curiosidad, la creatividad y el placer de recibir.
No intentamos copiar Francia. Nos inspira su forma de darle tiempo a las cosas, de convertir una mesa en un encuentro y un sabor en un recuerdo.
Interpretamos ese espíritu con identidad argentina y con la libertad de hacer nuestro propio camino.
Charles Aznavour hizo de su singularidad una forma de permanecer.
Nacido en París en una familia armenia, fue autor, intérprete y actor. Cantó al amor, a la ausencia, al paso del tiempo y a las vidas imperfectas con una intimidad capaz de atravesar idiomas y fronteras.
Nos inspira su manera de construir una voz propia. No buscó parecerse a nadie: convirtió aquello que lo hacía diferente en su identidad y dejó una huella que todavía acompaña a generaciones enteras.
Por qué elegimos llamarnos Aznavour
Nuestro fundador es un admirador apasionado de su música y de su obra humanista. Eligió el nombre Aznavour como homenaje a un artista capaz de unir sensibilidad, perseverancia y compromiso con los demás.
Maison Aznavour no busca apropiarse de su historia. Reconoce en ella valores que desea honrar mientras construye su propio camino.
Conocer la Fundación Aznavour →Hay días que comienzan mejor alrededor de una mesa.
Le Café es la expresión más cotidiana de Aznavour. Un lugar para desayunar sin apuro, descubrir un croissant inesperado, almorzar, merendar o compartir una conversación con café de especialidad.
También podés venir con tu laptop, trabajar con tranquilidad y hacer una pausa cuando el día lo necesite. Podés venir a llorar ese corazón roto o a festejar ese logro que marcó tu camino.
A veces no hace falta mucho más.
Lunes a viernes de 08:00 a 20:00.
Sábados de 10:00 a 18:00.
Antes de servirla, cada creación fue una pregunta.
Probamos ingredientes, técnicas y combinaciones. Algunas funcionan inmediatamente. Otras necesitan tiempo. Muchas son fracasos que nos obligan a empezar de nuevo.
No estamos en la transgresión. Buscamos crear identidad, emociones, saciedad y permanecer en la memoria.
Collection d’Hiver
No es un newsletter. Es una forma de pertenecer.
Le Club reúne a quienes surfean los mares de los sabores y se animan a descubrir Aznavour antes que nadie. No se trata de acumular puntos. Se trata de acumular sentimientos.
Estamos en el lugar donde elegimos nacer.
Esta historia comenzó en una pequeña esquina de Vicente López donde la cocina está a la vista, el café se sirve sin apuro y siempre hay una nueva idea esperando llegar a la mesa.
Podés venir a desayunar, almorzar, merendar, trabajar, conversar o simplemente regalarte un momento de paz. Estaremos para regalarte nuestra mejor sonrisa.